La Hermandad de Nuestra Señora de la Cinta, Patrona de Huelva, en Madrid se debe a la iniciativa particular de la que fue camarista mayor de la Hermandad de la Cinta de Huelva, Inés Vázquez García. Se sabe con fidelidad que en cumplimiento de una promesa por favores recibidos de Nuestra Señora de la Cinta, Inés, encargó un cuadro de la Excelsa Patrona de Huelva al pintor onubense J. Martín Estévez con objeto de que se le rindiese culto en la capital de España.
Además, deseaba la distinguida dama onubense que sus paisanos radicados en Madrid por razones profesionales o familiares, y siendo devotos de la Santa Patrona de Huelva, tuvieran la posibilidad de asociarse bajo los auspicios de una hermandad domiciliada en la capital de España y con la primordial finalidad de mantener la devoción a la Virgen de la Cinta

Antonio García-Ramos Vázquez, sobrino de Inés que, debido a su trabajo profesional, fijó su residencia en Madrid, secundó los deseos de su tía y en el año 1958 fundó, en unión con otros onubenses, Juan Padilla Royán, Agustín Moreno Bernal y Juan Márquez González- una hermandad de la Virgen de la Cinta en Madrid. Estos onubenses, devotos de la Patrona de Huelva, supieron desarrollar y ejecutar las tareas necesarias para que la Hermandad iniciara su andadura. Antonio García-Ramos fue elegido Hermano Mayor, cargo que ostentó hasta su fallecimiento en el año 1991.
Inés inició las gestiones para encontrar una iglesia que fuera la sede canónica de la Hermandad que deseaba que se fundara. No resultó tarea fácil y, tras varios años de búsqueda, por fin, la Parroquia de Santa Cruz aceptó acoger, con las licencias eclesiásticas oportunas, en su templo a la Hermandad y destinar una capilla en el que iría el cuadro de la Virgen de la Cinta y un altar para las celebraciones litúrgicas en honor de la Patrona de Huelva. Para enmarcar el Cuadro, donó un artístico retablo, de estilo neogótico romántico, dorado, con todo lo necesario para el referido culto y adorno del altar. En el retablo está la Patrona de Huelva flaqueada por sendas imágenes de san Sebastián (donación del matador de toros onubense Miguel Báez Espuny “Litri”) y de la Virgen del Rocío (donación del también matador de toros onubense Antonio Borrero Morano “Chamaco”). La Capilla de la Virgen de la Cinta estaba al fondo del templo, a la derecha del altar mayor. Era espaciosa y con varios bancos

La primera Misa en el altar del retablo de la Virgen de la Cinta de Madrid se celebró, sin solemnidad especial, el día 3 de agosto de 1958. Día que, en la capital onubense, se conmemora la partida de las carabelas de Colón de Palos de la Frontera en el año de agosto de 1492. La inauguración oficial tuvo efecto el día 31 de octubre del mismo año, en un acto muy solemne, con la presencia del Obispo de Huelva, Mons. Cantero Cuadrado, quien pronunció una emocionante e inolvidable plática. Al día siguiente, 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos, el Sr. Obispo de Huelva ofició solemne Misa en el altar de Nuestra Señora de la Cinta. El Ayuntamiento de Huelva estuvo representado en tales ceremonias por su alcalde, Antonio Segovia Moreno, y por el secretario del Consistorio, Pedro Azcárate Montiel.
Desde aquella venturosa fecha del año 1958 la Santa Patrona de Huelva es venerada en la capital de la nación. Y la Hermandad se ocupa del culto a la Virgen de la Cinta dentro de la ya mencionada Iglesia Parroquial. Pero no sólo hace lo que puede por extender esta devoción, sino que se adhiere de todo corazón a los de la tierra madre; de suerte que no hay ocasión o solemnidad que depare la inmensa alegría de verla representada por algunos de sus miembros más destacados.
A finales de los años sesenta del siglo pasado, con la reforma del presbiterio del templo, para que, según las instrucciones litúrgicas emanadas de la Santa Sede en aplicación de la Constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II, el altar fuera coram populo, con el fin de que el sacerdote no diera la espalda durante la celebración de la Santa Misa al Santísimo Sacramento, el Sagrario, que estaba situado en el retablo principal del templo, fue trasladado a la Capilla donde estaba el retablo de la Patrona de Huelva. Y el Cuadro de la Virgen de la Cinta, con su retablo y altar, se trasladó a una capilla lateral del lado derecho, la más cercana al altar mayor de la iglesia.