El 29 de agosto de 1956, Ayuntamiento de Huelva en sesión plenaria nombró por unanimidad a la Virgen de la Cinta alcaldesa perpetua de la ciudad onubense, en moción presentada por el Alcalde, don Antonio Segovia Moreno, en la que decía: Justifica plenamente esta aclamación, a más de los motivos de amor de todos los onubenses hacia tan Excelsa Señora, consideraciones de carácter históricos de resonancia universal, resaltando entre ellos la cita de Fray Bartolomé de las Casas, en el capítulo LXXIII de su “Historia de las indias”. Libro I, sobre la promesa de los tripulantes de las carabelas colombinas, al encontrarse en grande peligro, de enviar romero a Santa María de la Cinta, recayendo la suerte sobre el Almirante, el cual cumplió la promesa con toda rigurosidad trasladándose al Santuario de la Cinta, descalzo y en camisa, a tener del voto de todos los marineros.
En la citada moción, el Alcalde propuso y fue aceptado que como Alcaldesa de la Huelva se le concedan a la Santísima Virgen de la Cinta los siguientes privilegios:
1º Que en sus procesiones y traslados tenga derecho a que la acompañen y den guardia de honor cuatro números de la Policía Municipal, con uniforme de Gran Gala.
2º Que en toda ocasión que Nuestra Patrona venga a la Ciudad o se traslade a su Santuario, la acompañe la Corporación Municipal, bajo mazas, desde el inicio hasta la terminación de la procesión, y,
3º Que en toda Función Solemne que se celebre en honor de la Santísima Virgen de la Cinta, acuda también el Ayuntamiento.

El 7 de septiembre de ese mismo año se le hizo entrega a la Virgen de la Cinta de los atributos del cargo de Alcaldesa de Huelva.